Skip to main content

Activación de linfocitos T

La activación de linfocitos T vírgenes se produce en los tejidos linfoides secundario. Cuando se da una inflamación, los macrófagos, las moleculas del complemento y otras moléculas mediadoras de la inflamación acudan al lugar. Las células dendríticas tienen que reconocer todos estos factores pero no pueden activar a los linfocitos T en el tejido porque no tienen suficiente B7 ni moléculas de clase II.

Cuando la célula dendrítica sale del tejido irá madurando y adoptara la capacidad de activar a los linfocitos vírgenes e informarles de que tienen que proliferar. Para ello durante el viaje ira expresando las moléculas de membrana (citocinas y factores de complemento). Una vez que llega la célula dendrítica al T. linfoide secundario, ya tienen el antígeno de clase II (pero no lo suficiente).

Maduracion celula dendritica

La célula dendritica entrará al ganglio por vía linfática. En la paracorteza del ganglio se encuentran los linfocitos T vírgenes.  Cuando llega la célula dendrítica y el antígeno, la célula dendritica produce citocinas y la válvula del ganglio se cierra. Los linfocitos son atraídos por las quimiocinas que estarán siendo sintetizadas por las células dendríticas. Los linfocitos reconocen todas las moléculas que tienen las c.dendríticas. Si tiene suficiente afinidad se activara, proliferara y formara muchos linfoblastos y si no se soltara.

Los B7 darán la información importante coestimulatoria y la CD40 es la segunda señal coestimuladora. El CD4 recibirá la primera señal coestimuladora, y así, se activa el linfocito T especifico. Las señales para que la CD4 se active, son dos:

Señal especifica: es el antigeno que dara la señal para la selección clonal.

Señales coestimuladoras: el B7 tiene que unirse a CD28 que está en el linfocito.

Activacion-linfocitos-T

Una vez producidas ambas interacciones la célula se producirá la expansión clonal a través de la secreción autocrina de IL-2. Ambas señales son necesarias ya que, por un lado, el contacto con el antígeno activa la expresión de señales co-estimuladoras. Si no hay contacto con algún microorganismo, no habrá, por tanto, expresión de señales co-estimuladoras. Por otro lado, aunque haya contacto con el antígeno, la expansión clonal no se activa si no se reciben las señales coestimuladoras. Se da un bloqueo funcional. Ha recogido el antígeno y entiende que tiene que tolerarlo. Esto se llama anergia clonal.

De este modo se generan las células T efectoras.

Ademas de IL-2, se secretan también otras citocinas que permiten la interacción con otras moléculas. En un principio la unión TCR-MHC es débil por lo que si no hubiera otras moléculas que lo mantuvieran unidas no estarían juntas el tiempo suficiente para desencadenar la activación. Necesitan moléculas de adherencia.

Estas forman un macroconjunto de activación (SMAC=conjunto de activación supramolecular), al que se llama sinapsis inmunológica. Es la zona de contacto de las células que intervienen en la activación celular. En el centro de la sinapsis se encuentran el TCR y el MHC de clase I o clase II.

Activación LT CD4+ vía CD40

La célula dendrítica viaja desde el tejido linfoide secundario hasta los ganglisos linfaticos y va madurando para poder activar los linfocitos T. A veces el viaje es corto, porque el tejido inflamado y el linfoide están cerca, y por eso no le da tiempo a expresar las moléculas necesarias. Cuando ocurre esto, comienza la via del CD40.

La célula presentadora profesional tienen una molécula CD40 cuyo ligando (CD40L) está en los linfocitos T CD4 o CD8. Cuando se unen, ambos se activan. Asi se potencia la expresión de B7 en la célula presentadora de antigeno. Y además, esta interacción, licencia a otras CPA para participar en una respuesta inmunitaria; es decir, se puede conseguir, que una célula presentadora de antígeno que no expresaba moléculas co-estimuladoras, empiece a expresarlas y que pueda intervenir así, en la respuesta inmune.

Estas citocinas le sirven a la presentadora para indicar al linfocito T su vía de diferenciación. La activación de CD4 está altamente controlada, ya que se necesita una alta concentración de CD28 unido a B7. Las células dendríticas son  capaces de generar la concentración de B7 necesaria.

Cuando el linfocito T se activa, sintetiza y expresa en la membrana el receptor de alta afinidad para la IL-2. El receptor tienen 3 cadenas: α, β y γ.  Si estas 3 cadenas están asociadas, estaremos hablando de un receptor de elevada afinidad; y si por lo contrario, solo hay 2 cadenas asociadas, estaremos hablando de un receptor de muy baja afinidad, que se encuentra en estado de reposo.

Cuando el receptor se presenta entero: El clon que está activándose por los péptidos del antígeno, va a estimularse con la IL-2 (factor mitogénico/ de división). Este es un sistema autorregulado para controlar la expansión clonal.

Después de la expresión de esos genes, se desencadena la síntesis de DNA (es una etapa larga). Y en la tercera semana aproximadamente de la activación, se expresan unos genes más tardíos que principalmente son integrinas. Estas están en la membrana de la célula y hacen que el linfocito pueda extravasarse en el lugar concreto donde está el antígeno.

Los linfocitos CD4+(Th0) se diferenciaran a una de estas células efectoras:

  • Células TH1 (Células cooperadoras o “helpers” 1): Intervienen en respuestas donde una célula es el mecanismo efector de la respuesta inmune. Secreta IL-2 e INFγ.
  • Células TH2 (Células cooperadoras o “helpers” 2): Intervienen en respuestas dominadas por los anticuerpos. Secreta IL-4, IL-5, IL-6 e IL-10.

respuesta linfocito Th

Las condiciones que provocan que se diferencien en un tipo o en otro puede ser principalmente el tipo de célula que se les une, así como el tipo de citocinas secretan. Fenotípicamente no se diferencian en nada, pero si en la cantidad de citocinas que expresan.

Señales que le hacen falta al linfocito Th0 Si en los tejidos inflamados se ha sintetizado mucho INF-γ (sintetizado por los NK)y IL-12 (sintetizada por el macrófago), los linfocitos Th0 se diferenciaran a Th1.

En cambio, para que la Th0 pase a Th2 se necesita que los linfocitos NK (que se encuentran en todos los tejidos periféricos) sinteticen IL-4.

Existen otras subpoblaciones, como los linfocitos TH17. Estos son efectores y producen grandes cantidades de IL- 17, IL-21 y IL-22. La CD4 se diferenciara a Th17 cuando en el tejido linfoide inflamado hay hongos y bacterias específicas intracelulares. Su diferenciacion se da cuando se sintetizan IL-12, IL-6 y el factor de crecimiento de células T en su forma B.

Activacion linfocitos Th

Activación de LT CD8+

Los linfocitos CD8 solo se pueden activar en los tejidos linfoides secundarios. Necesitan que el antígeno esté asociado a moléculas de clase I.

Para este linfocito también hay dos vías de activación. Una es la vía directa, que es igual a la via normal de activacion de CD4+. La célula dendritica madura y adquiere suficiente moléculas B7. El CD8 reconoce el Ag y se sintetizan las moléculas coestimuladoras. El B7 será reconocido por los CD28 y se dará la sinapsis inmunológica. Al final dara un linfocito CD8 citotoxico armado.

Mediante esta vía directa solo se activan los CD8 de virus RNA, que activarán a la dendrítica provocando una alta concentración de B7 en la membrana de la célula. Cuando los virus son DNA, producen poco B7, por eso necesitan que colabore en CD4 Th1.

Gracias a la vía presentación cruzada o mixta, podrán dar moléculas de clase II, activando así a los CD4 Th1. El poco B7 que tiene la célula dendritica es suficiente para activar al Th1, ya qu es una molécula efectora y no necesita mucha menor concentración. Cuando se activa la TH1 manda señales a la célula para que se sintetice y exprese B7 en la membrana (a estas moleculas B7 se les denomina 4 IBBL). Así se llega a la concentración suficiente y se activaran los CD8, convirtiendose en efectores y de memoria.

Otras subpoblaciones de linfocitos T

Son poblaciones minoritarias, marginales, que han sido menos estudiadas. Cabe destacar las siguientes:

  • Linfocitos T γδ: constituyen un 5% del total de linfocitos. Su receptor TCR está constituido (en vez de por dos cadenas α y β como en el resto de los linfocitos) por dos cadenas γ y δ. A pesar de originarse en el timo, provienen de un linaje distinto al de los linfocitos T αβ. Se concentran en los epitelios: constituyen el 50% de los linfocitos intraepiteliales, constituyendo así una defensa de los puntos de entrada de patógenos (piel y mucosas). Sus TCR expresan cierta diversidad, pero muy limitada. Se los considera un eslabón entre las defensas innatas y las adquiridas, porque su forma de reconocer patógenos es parecida a la de las defensas innatas: reconocen secuencias comunes de varios antígenos, porque tienen menos diversidad. No reconocen péptidos, y no están restringidos por el complejo principal de histocompatibilidad.
  • Linfocitos NK: tienen marcadores de linfocitos T (por ejemplo, el TCR αβ) y marcadores de células NK. Su repertorio, al igual que el de los linfocitos T γδ, es limitado. Reconocen péptidos con sus moléculas de clase T, pero también antígenos lipídicos con el CD1 (una molécula de membrana que no tiene diversidad alguna). Liberan citocinas que activan a las células NK, macrófagos y células dendríticas. Aparece sobre todo ante glucobacterias, que tienen muchos lípidos en sus membranas.

Un comentario en “Activación de linfocitos T

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *