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Móleculas activadoras del sistema inmune

El sistema inmune es la defensa del organismo contra moléculas y microorganismos que pueden dañarnos.
No ataca a las moléculas propias del organismo, si no que se activa frente a ciertas moléculas, las que denominamos activadoras del sistema inmune. A continuación veremos cuales son esas moléculas y sus características.

Inmunogenos

Un inmunógeno es una molécula capaz de provocar una respuesta inmune específica medible. Ésta puede ser humoral o celular, o ambas a la vez (mixta).

También hay moléculas que ellas solas no son inmunógenas, pero que sí producen respuesta si les añadimos otra molécula.

La inmunogeneidad, por tanto, es la capacidad de provocar una respuesta inmune, y depende de:

Factores propios de la molécula:

  • Tamaño: moléculas muy pequeñas no son inmunógenas. La inmunogenicidad será mayor en moléculas mayores, de mayor peso.
  • Complejidad estructural: cuantos más grupos químicos tenga, será más inmunógena (mayor complejidad, más inmunogeneicidad)
  • Naturaleza química: las proteínas son las sustancias más inmunógenas, y luego, les siguen en orden: lípidos, lipopolisacáridos, polisacáridos, ácidos nucleicos.

Factores externos:

  • Concentración: hay un rango de concentración óptimo para conseguir la respuesta inmune. Todos los antígenos tienen que tener una concentración umbral mínima para la activación de la respuesta inmune (diferente para cada antígeno), y la máxima para que los efectos colaterales no pasen el límite de la aceptabilidad.
  • conce. opt

  • Vía de entrada: Los tejidos donde se actúa va a ser diferente según la vía de entrada.
  • Genética del individuo: condiciona la respuesta especifica de cada individuo. Destacan en ello los genes del complejo mayor de histocompatibilidad, los genes de clase 1 y 2. Cuanto más distinto sea de lo propio mejor actuará.

Antígenos

Un antígeno es cualquier molécula que se une específicamente a un receptor del sistema inmune.

El antígeno no es exclusivamente algo que le llega al individuo desde fuera, sino también cualquier molécula propia. Para cada individuo lo propio es un “autoantígeno” que esa persona tolera. Si un individuo entra en contacto con el autoantígeno de otro su sistema inmune responderá, aunque no sea a una bacteria o un virus.

antigenos

Adyuvantes

Son sustancias que se administran con los antígenos para aumentar su inmunogenicidad. Por ejemplo, las vacunas: a éstas se les añaden adyuvantes, que potencian la inmunogenicidad del antígeno (no son inmunógenos, porque nos interesa que el sistema reconozca el antígeno contra el que se le quiere vacunar).

Los adyuvantes pueden producir 1 o más de los siguientes efectos:

  • Funcionar como depósitos (sueltan poco a poco el antígeno)
  • Aumentar la señal de las células presentadoras de antígenos
  • Aumentar la respuesta inflamatoria
  • Potenciar la proliferación inespecífica de linfocitos

Casi todos los adyuvantes potencian la respuesta inmune natural, provocando que haya más concentración de citocinas, macrófagos y células dendríticas, dando más respuesta inmune específica.

Los más potentes son adyuvantes derivados de paredes bacterianas, pero son muy tóxicos: hay que buscar un equilibrio entre la efectividad y la toxicidad (que debe ser baja).

Hoy en día se emplea el hidróxido de aluminio en las vacunas, aunque se están buscando adyuvantes nuevos.

Epitopos

Un epítopo es una parte del antígeno, la zona de la molécula que se une físicamente al anticuerpo. Cada uno de ellos tendrá una configuración y un anticuerpo específico que responderá a él. Una molécula puede tener un epítopo, varios iguales o varios diferentes. Hay diferentes tipos de epítopos:

epitopos

  • Conformacionales o discontinuos: aparecen por el plegamiento de la proteína, por su configuración tridimensional. La forma geométrica del epitopo será la que le de especificidad. Si la proteína se desnaturaliza, no se reconoce el epítopo.
  • Lineales o continuos: aminoácidos contiguos de la secuencia.solo son accesible si se encuentran en la superficie de la molécula o pueden reconocerse y funcionar como epítopos cuando la proteína se desnaturalice.
  • Epítopos nuevos/neodeterminantes antigénicos: al modificar las proteínas, en la proteolisis pueden aparecer epítopos de novo.

En una molécula hay epítopos para linfocitos B y epítopos para linfocitos T, que son diferentes. Los epítopos de los linfocitos B suelen ser externos de la molécula, y los de los linfocitos T suelen ser internos (aparecen cuando la molécula es procesada).
 

El número de veces que un mismo epítopo se repite en una molécula es la valencia antigénica.

Hay tres tipos de epítopos:

  • Inmunodominantes: Se ha visto que los microorganismos, células…son un mosaico de antígenos. Las Ig se uniran al principio a los epitopos más grandes y más expuestos; estos serán los epitopos inmunodominantes. Estos serán los que presentarán (como antígenos procesados) las células presentadoras a los linfocitos T. Para que el sistema inmune vea al resto de los antígenos tendrán que pasar días.
    Si hay 12 epítopos diferentes en una molécula, 3 o 4 de ellos serán inmunodominantes.
  • Vitales: serán aquellos que produzcan las infecciones, serán los epitopos importantes de neutralizar por nuestro sistema inmune
  • Distracción: no intervienen en la respuesta infecciosa; funcionarán como distracciones para nuestra respuesta inmune, debido a que si se convierte en el objetivo de ésta, los epitopos vitales quedan libres sin defensa que se les oponga.

Haptenos

Son moléculas de pequeño peso molecular no inmunógenas (como el niquel). No tienen inmunogenicidad por si solas, pero pueden unirse a anticuerpos específicos. Cuando se une a la proteína se convierte en objetivo de los Ig. Cuando se une a esa molécula transportadora (carrier) se vuelve por tanto inmunógena.

Mitogeno

Son sustancias que activan la proliferación de linfocitos T y B inespecíficamente, es decir no seleccionan los clones. Actúan guiados por una molécula de membrana común en todos los linfocitos, que no es el receptor para el antígeno; es una activación policlonal.

Por último, decir que el mitógeno no necesita ser procesado para ejercer su acción; no responde a las reglas generales de activación de un antígeno. Hay algunos virus que actúan como mitógenos.

Superantígenos

La respuesta inmune que provocan es muy explosiva y suele ir ligado a daño al huésped donde habitan. Son glicoproteínas sintetizadas por determinados micoplasma, virus y bacterias.

No requieren ningún procesamiento para poder estimular a los linfocitos T y su forma de unirse a ellos provoca la activación de los LT de una forma muy eficiente. Un péptido antigénico es capaz de activar menos de un 0,01% de los linfocitos T, mientra que un superantígeno puede llegar a activar hasta un 20%.

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